De dónde viene el color
El cuarzo es transparente por naturaleza. Un poco de hierro en el cristal, transformado por la radiación natural de la roca que lo rodea, le da un tono que va del lila al violeta intenso. El calor lo revierte: al calentarse, la amatista se vuelve amarilla; así se produce gran parte del citrino que se vende.
Qué dice la tradición
Los antiguos griegos la relacionaban con mantenerse sobrio, y los obispos medievales la llevaban en sus anillos. Antaño fue una de las piedras más costosas, hasta que los grandes hallazgos en Brasil la pusieron al alcance de todos. En la práctica con cristales, se la vincula con el chakra corona, la calma y la claridad mental.
Cómo se usa
La mayoría la coloca donde termina el día: en la mesita de noche, junto a un sillón de lectura o al lado de un cojín de meditación. Piensa en ella como una señal, un objeto pequeño y hermoso que marca el momento en que eliges bajar el ritmo.
Cuidados
Evita dejarla expuesta al sol intenso durante mucho tiempo, ya que el color puede desvanecerse. Enjuágala con agua sola y sécala con un paño suave; evita el calor.




