Hay algo insustituible en el sonido de una aldaba de latón: esa primera nota resonante cuando una visita anuncia su llegada, el peso en la mano y la forma en que la luz se refleja en el cálido metal al girarte para abrir la puerta. Nuestra colección de aldabas de latón incorpora este ritual de vida pausada a tu hogar, con piezas seleccionadas por su carácter y su artesanía.
Fundidas en latón, moldeadas por la tradición
Las aldabas de esta colección son aldabas hechas a mano: están fundidas en latón macizo, con una cálida pátina antigua que se intensifica con el tiempo. Desde diseños con cabeza de león hasta formas de ciervo, tigre, cabra, gato y elefante, cada una aporta su propia presencia a la entrada. No son herrajes producidos en masa, sino aldabas decorativas con suficiente solidez para convertirse en piezas de herencia.
Cómo elegir tu aldaba
Al elegir una aldaba de metal, ten en cuenta el tamaño de la puerta y el efecto que quieres conseguir. Las aldabas más grandes, especialmente las de cabeza de cabra y de elefante, quedan bien en entradas majestuosas y combinan de maravilla con puertas de madera oscura o natural. Los diseños más pequeños y compactos aportan un toque refinado a viviendas de época o apartamentos donde conviene algo más discreto. La forma del animal suele ser una elección personal: los ciervos y los leones evocan un simbolismo clásico y protector; los gatos y los tigres transmiten a la entrada una energía más serena y enigmática.
Cómo colocarla
La mayoría de nuestros herrajes artesanales para puertas están diseñados para instalarse en superficie a una altura cómoda, normalmente a la altura de los ojos, en el tercio superior de la puerta. Combinan de forma natural con estilos de muebles y decoración bohemios, sobre todo en hogares donde se da prioridad a los materiales naturales y a la artesanía cuidada por encima de las tendencias. Una aldaba de latón en una puerta de madera recuperada, junto a una higuera en maceta y un cesto de madera tejido, transmite con discreción y seguridad lo que aguarda en el interior.
Preguntas frecuentes
¿El latón se empaña o cambia de color con el tiempo?
El latón adquiere una pátina natural con el paso del tiempo y la exposición a los elementos, un proceso que muchas personas aprecian porque realza el carácter de la pieza. Si prefieres un acabado más brillante, puedes pulir el metal con un limpiador suave para latón. En las puertas exteriores, un mantenimiento ocasional ayudará a conservar la aldaba en buen estado.
¿Cómo se instala una aldaba de latón?
Nuestras aldabas incluyen los elementos de fijación necesarios para el montaje estándar en superficie. Se atornillan directamente a la puerta a la altura elegida. Si vas a instalarla en una puerta muy gruesa o de roble macizo, quizá necesites tornillos más largos que los incluidos; puedes comprarlos en cualquier ferretería.
¿Estas aldabas son aptas para exteriores?
Sí: todas las aldabas de latón de esta colección están pensadas para puertas exteriores. El latón resiste la corrosión de forma natural, por lo que es muy adecuado para exteriores. Ten en cuenta que en las zonas costeras, el aire salino puede acelerar la formación de pátina y hacer necesario pulirlas con más frecuencia si quieres conservar un acabado brillante.
¿De qué están hechas las aldabas?
Cada pieza está fundida en latón macizo: un material para aldabas de metal valorado por su durabilidad, su cálido tono dorado y la resonancia que produce al golpearlo. Los detalles con forma de cabeza de animal se crean mediante fundición y se terminan a mano.
¿Puedo devolver una aldaba si no queda bien en mi puerta?
Sí: nuestra política de devoluciones habitual se aplica a todas las aldabas, siempre que se devuelvan en su estado original. Te recomendamos comprobar las medidas y compararlas con las de tu puerta antes de hacer el pedido para asegurarte de que las proporciones sean adecuadas.





