Piedra pómez volcánica moldeada y cortada para el cuidado de los pies: una piedra ligera y porosa que elimina la piel seca sin arañar. Cada pieza está tallada en roca de lava natural, enfriada y endurecida tras la erupción, y después trabajada para adoptar formas que se adaptan cómodamente a la mano o a la planta del pie.
Cómo funciona
La piedra pómez está llena de diminutas bolsas de aire que se forman cuando los gases escapan de la roca fundida al enfriarse; esto le proporciona una superficie abrasiva, pero lo bastante suave para usarla con regularidad. Moja la piedra y la piel, y frótala con movimientos circulares sobre los talones, la zona delantera de la planta o cualquier parte donde se haya acumulado piel endurecida. La superficie suaviza las durezas y elimina las capas descamadas sin la aspereza de las limas metálicas.
Cuidados
Enjuágala después de cada uso y déjala en un lugar donde pueda secarse por completo. La piedra se desgastará gradualmente con el uso; es normal y significa que está cumpliendo su función.